Empezar a correr y adelgazar

Aunque no todo el mundo esté preparado para empezar a correr para adelgazar y bajar de peso, correr es uno de los ejercicios más completos para quemar un extra de calorías y contribuir a eliminar esa grasa que se nos acumula en la barriga. Además, correr para adelgazar, es un ejercicio que tan sólo requiere comprar un buen par de zapatillas y buscar un lugar para correr.

Sin embargo, lo más difícil a la hora de empezar a correr y adelgazar, es comenzar con una rutina de ejercicio y dar el paso inicial. No desesperemos. Tras consultar al médico para descartar cualquier tipo de problema físico que nos evite correr, aquí tenemos unos consejos para empezar a correr y adelgazar sin ningún tipo de riesgo ni complicación.

Vestimenta para correr y adelgazar: La parte más importante de cara a empezar a correr para adelgazar y bajar de peso, es la elección de un buen par de zapatillas. No escatimemos en gastos. Unas zapatillas deportivas de mala calidad pueden conducirnos a una lesión al cabo de un tiempo. Si tenemos la posibilidad y queremos tomárnoslo en serio, podemos acudir a alguna tienda especializada en calzado deportivo y hacernos un estudio de la pisada, de forma que podamos obtener una zapatilla adaptada a nuestro pie.

Con respecto al resto de vestimenta para correr, unos pantalones cortos y una camiseta nos bastará para empezar a hacer ejercicios. Muchos de los corredores habituales optan por prendas de ropa transpirables, permitiendo el intercambio de aire con el exterior y evitando que el sudor se nos acumule.

Define unos objetivos antes de empezar a correr para adelgazar: En primer lugar tenemos que decidir por dónde correr. Si preferimos correr en el exterior, es preferible evitar suelos de hormigón, ya que castigan más el cuerpo que otros tipos de terrenos como caminos de tierra.

En segundo lugar, debemos concienciarnos de que al principio pasaremos más tiempo andando que corriendo. Seamos pacientes. Una buena base siempre es importante para sostener todo lo que viene por encima. Comencemos con fijarnos tres días semanales para dedicar un tiempo a hacer ejercicios para adelgazar y bajar de peso. Durante la primera semana, andaremos rápido alrededor de diez minutos y, a continuación, alternaremos treinta segundos de carrera con un minuto de caminata.

Cada semana aumentaremos el tiempo de carrera a la par que disminuimos el tiempo de caminata. Un buen ritmo para empezar a correr para adelgazar es aquel en el que podamos mantener una conversación sin llegar a pasarlo mal o quedarnos sin aliento. Si vemos que nos ahogamos, disminuiremos el tiempo de carrera. Al cabo de cuatro semanas, y siempre que hayamos sido regulares, seremos capaces de aguantar tiempos de carrera de vente a treinta minutos.

Hasta ahora nos hemos centrado en prolongar la resistencia física de nuestro cuerpo. Una vez llegados a los treinta minutos por intervalo y siendo capaces de aguantar sin problema, podemos irnos centrando en otros aspectos como aumentar la velocidad de carrera de forma paulatina.

Por último, debemos tener en cuenta una serie de factores para evitar caer en los problemas más comunes a la hora de comenzar a correr para adelgazar y bajar de peso rápidamente. Esperar entre dos y cuatro horas después de una ingesta importante de alimentos reducirá la posibilidad de padecer calambres estomacales. Además, con unos ejercicios complementarios de torso (espalda y abdominales, principalmente) reduciremos la frecuencia con la que padeceremos el dolor torso-lateral conocido como “flato”. Si además nos encontramos con calambres en las piernas, debemos disminuir la intensidad y/o longitud de carrera, aumentar los estiramientos post-ejercicio, o revisarnos el calzado.

Correr es un ejercicio muy completo para ponerse en forma, quemar muchas calorías, aumentar la calidad de vida de nuestro corazón y aumentar la densidad ósea. Una rutina constante de entrenamiento nos compensará con una mejora notable en muy pocas semanas.